“En 2003, pude comprar, trabajando aquí… un lote de medio acre en Victorville, una casa de 4 recámaras, 2,000 pies cuadrados por $140,000… No vas a encontrar eso en ningún lado, y los salarios que tenemos ahora no los vas a conseguir.”
Salazar comenzó a trabajar como despachador de emergencias para el condado donde, después de 5 años, alcanzaría su salario máximo por hora en $16. Habla de cómo dependía de su sindicato para ayudar a calmar cualquier queja que tuviera con su trabajo en el condado, hasta el punto de la frustración de sus supervisores. Finalmente, le propusieron trabajar en un almacén de Stellantis, donde empezaría ganando 16 dólares la hora y llegaría a dedicar hasta 28 dólares la hora. Entró en el sector y lleva 25 años en el almacén.
Cuenta que no le gustaba quién representaba al sindicato ni los contratos que la UAW estaba entregando en ese momento y que quería desempeñar un papel destacado en su cambio. Empezó a trabajar en la UAW en mayo de 1999 y fue nombrado miembro del comité permanente en 2001. Más o menos cuando fue nombrado, empezó a organizarse con el Comité de Acción Política de la UAW. Explica que este comité ayudaba a elegir a los políticos favorables a los trabajadores para respaldarlos. Esto ayudaría a impulsar la campaña del político y a que se aprobaran en el Congreso proyectos de ley favorables a los trabajadores. Salazar reflexiona sobre las ocasiones en las que los políticos se declaran a favor de los trabajadores sólo para conseguir apoyos
“Intentamos eliminar a ese tipo de políticos a los que no queremos apoyar y desgraciadamente los apoyamos… porque dijeron que iban a apoyar a los trabajadores y a la hora de la verdad abandonaron el barco.”
En 2013, empezó a trabajar como representante designado internacional del Comité de Salud y Seguridad para UAW Local 230 Región 6. En este puesto, sirve de contacto para que los miembros del sindicato envíen sus quejas sobre seguridad en el lugar de trabajo. Recuerda las mejoras que se han dedicado a los casos de enfermedades causadas por el calor en los lugares de trabajo y a la tecnología de refrigeración que se ha implantado en los tiempos modernos. Atribuye estos logros a los sindicatos y a las huelgas que ayudan a sacar a la luz estos problemas.

Recientemente ha colaborado en las huelgas de la Universidad de California, y ha destacado la gran participación que hubo en ellas. Las huelgas eran para luchar por mejores salarios para los estudiantes de maestría y doctorado.
Henry reflexiona sobre por qué los empleadores de la Universidad de California creen que está bien maltratar a sus estudiantes trabajadores.La administración cree que, dado que el puesto de AT es secundario con respecto a su educación, los salarios o el trato inadecuados carecen de importancia. Henry aclara, en referencia al contrato que firman los estudiantes antes de comenzar su periodo de AT
“…este contrato es darse cuenta de que no son sólo estudiantes, sino empleados de verdad.”
Este sentimiento también lo comparten los estudiantes. Al referirse al movimiento en UC Riverside, reflexiona
“[UAW en UC Riverside] tiene muchos afiliados… Esto es sólo un pequeño porcentaje de lo que podría haber aquí y cuando consigues ese apoyo masivo de trabajadores, vas a obtener los resultados…”

